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Cómo combatir la lumbalgia

2Dic2013

Pasar muchas horas al volante puede dar lugar a la aparición de la lumbalgia.

Los dolores de espalda y de columna son muy habituales entre los conductores profesionales debido al gran número de horas que pasan al volante. Las malas posturas se convierten en una práctica muy habitual y cada vez más extendida, lo que se traduce en la aparición de la conocida lumbalgia.

Una dolencia que se da con mayor asiduidad y se agrava enormemente en personas con sobrepeso y que hacen una vida sedentaria. Lo peor del caso es que según un estudio del Ministerio de Sanidad, alrededor del 50% de dichos profesionales no realizan ningún tipo de revisión médica que ayude a prevenir este tipo de dolencia.

Las razones por las que aparece la lumbalgia hay que buscarlas en la columna vertebral, concretamente en las vértebras y los discos invertebrales. Varios son los tipos de dolencia que pueden aparecer; uno de los más importantes, y relacionado directamente con los conductores profesionales, es el típico “tirón” en la zona lumbar, que puede estar motivado por la excesiva vibración a la que está sometida la espalda en la conducción.

Otra de las dolencias más habituales es la conocida como lumbago mecánico, que aparece al hacer un mal movimiento; por ejemplo, al realizar la carga y descarga de forma continuada sin mantener la postura adecuada.

Las sentadillas es uno de los ejercicios que más ayudan a prevenir el lumbago.

En muchas ocasiones la manipulación de grandes cargas puede dar lugar a la aparición de una hernia discal, que se manifiesta cuando el disco invertebral que hace de amortiguador de las vértebras comprime los nervios localizados en el interior de la columna.

Como consecuencia de ello, se produce un dolor en la zona afecta que se prolonga hasta el glúteo e incluso la parte inferior de la pierna: es lo que se conoce como ciática.

El tratamiento de este tipo de dolencias, puede ir desde el ejercicio físico (más conservador) hasta otros más agresivos, como puede ser la ingesta de medicamentos, la realización de rehabilitación e incluso el paso por el quirófano.

Existen, en cualquier caso, una serie de ejercicios para prevenir el lumbago, muy sencillos de realizar, y que no llevarán más de unos minutos diarios, los cuales detallamos a continuación:

Sentadillas: manteniendo las piernas y la espalda recta, simulamos sentarnos en una silla hasta alcanzar el ángulo recto, volviendo a la posición inicial en un segundo movimiento (Dos series de 10 repeticiones).

La zancada también contribuye a mitigar los dolores de espalda.

Zancada: nos situamos de pie y rectos con los brazos extendidos haciendo un ángulo recto con respecto al cuerpo. A continuación damos una zancada amplia y volvemos a la posición inicial; repetimos con la otra pierna (10 veces con cada pierna y dos series).

Estiramientos: dos tipos. En el primero extendemos la pierna recta y la apoyamos sobre la parte alta de una silla –a una altura aproximada de 80 cms.-, intentando acercar el pecho lo más posible a la silla manteniendo la espalda recta. En el segundo, nos tumbamos en el suelo y elevamos las piernas totalmente rectas todo lo que podamos bajándolas seguidamente sin llegar a tocar el suelo (Ambos ejercicios en dos series de 10 repeticiones cada una).