Pesados

Crece la gama Trakker

Desde su puesta en escena en el año 1993, el Iveco Trakker no ha hecho sino evolucionar tanto desde el punto de vista técnico como de configuración de una gama que oferta más de 400 variantes para las canteras y la construcción, de manera que el cliente siempre podrá encontrar la versión que mejor se adapte a sus necesidades.

Y todo ello teniendo en cuenta sus excelentes prestaciones en cualquier tipo de terreno, su gran robustez y su inmejorable robustez, productividad y fiabilidad. Así, es capaz de solventar cualquier tipo de trabajo con total solvencia, ya sea en el transporte de material en canteras como de hormigón en las obras, pudiendo igualmente hacer las veces de quitanieves, de vehículo de rescate y emergencia tipo bomberos y protección civil o de defensa.

Grandes posibilidades

A estas enormes posibilidades de implementación, hay que sumarle el hecho de estar disponible en arquitectura tipo tractora y chasis cabina, en configuraciones 4×2, 4×4, 6×4, 6×6, 8×4 y 8×8, con capacidades de carga que van desde las 18 toneladas hasta las 120 toneladas de MMA para las variantes dedicadas a los transportes especiales.

Por lo que respecta a la variabilidad de las cabinas, el Trakker sigue las líneas maestras de la gama Stralis, de la que toma las versiones Active Day (AD) y Active Time (AT), con las lógicas modificaciones para aunar comodidad y robustez en una misma configuración. En este sentido, cobra especial importancia la calandra diseñada en coherencia con el “family feeling” de los robustos Iveco.

En el caso de la tractora Active Day, se trata de la cabina corta con techo bajo, mientras que la Active Time propone una cabina larga con litera, disponible con techo bajo y alto.

En cualquiera de las posibilidades elegidas, el profesional se beneficiará de un habitáculo con un alto grado de confort y una calidad de vida a bordo como se le presupone a un vehículo de la categoría del Iveco Trakker. Para ello, se utilizan los mejores materiales posibles y las últimas soluciones técnicas propuestas para este tipo de camión. Optimo aislamiento acústico, salpicadero realizado con materiales anti-arañazos, pantalla multifunción central de gran visibilidad, sistema de climatización de excepcional rendimiento o sistema neumático con una sencilla regulación del volante son algunas de sus principales características.

Pero eso no es todo, en tanto que también incluye otra serie de soluciones de cara a ofrecer el mayor confort en la conducción posible como los mandos en el volante para el freno motor por descompresión ITB (Iveco Turbo Brake), el retardador hidráulico (intarder), la radio, el cruise control y el selector de marchas del cambio automatizado EuroTronic.

Preparado para todo

Una de las grandes señas de identidad del Trakker es la robustez de su bastidor de largueros de doble cuello de botella con sección en C de acero de hasta 10 mm, lo que garantiza en todo momento una gran capacidad de carga.

Además, presume de unas grandes posibilidades de carrozado –las distancias entre ejes van desde los 3.200 mm hasta los 5.820 mm-, y de un sistema conocido como “expansion module» (módulo electrónico programable según necesidades de los carroceros) que, sumado a la preinstalación para la aplicación de las tomas de fuerza –tanto las conexiones como los mandos eléctricos se localizan en el cuadro de instrumentos-, permiten controlar hasta tres tomas de fuerza de manera independiente.

Desde el punto de vista mecánico, el Iveco Trakker propone dos motores: el Cursor 8, un 6 cilindros de 7,8 litros de cilindrada y potencias declaradas de 310, 330 y 360 CV, y el Cursor 13, que cubica 12,9 litros y desarrolla potencias de 410, 450 y 500 CV. Todos ellos ofrecen un par máximo muy elevado, que puede llegar a los 2.300 Nm entre las 1.000 y las 1.525 rpm. Además, cumplen con la normativa europea más severa (EEV) gracias a la tecnología SCR y el AdBlue, lo que también ayuda a reducir el consumo en hasta un 5%.

En cuanto a los grupos transmisores, Iveco se ha decantado por tres cambios manuales ZF de 9, 12 y 16 velocidades, y los automático EuroTronic de 12 y 16 relaciones. Señalar que en el caso de grupo mecánico de 16 marchas, viene dotado con el servoasistente servo-shift que posibilita seleccionar las marchas más rápidamente, lo que se traduce en una conducción más cómoda. Asimismo, la transmisión automatizada de 16 velocidades, está especialmente ideada para su uso en las misiones más duras, tipo cantera, en las que una velocidad más, marca la diferencia. Dicho cambio no está sincronizado en las 4 relaciones básicas, destaca por la robustez de sus dos ejes secundarios y es 70 kilos más ligero que el grupo manual.

Señalar de igual modo, que la centralita electrónica integrada que se encuentra en el interior de la transmisión se mantiene en contacto a través del CAN-BUS con el resto de centralitas y sensores del Trakker –el conjunto de esta red de líneas es conocido como sistema Multiplex-, estableciendo la estrategia de marcha dependiendo del estilo de conducción, del terrenos por el que se circule y de la carga del vehículo.

Destacar por otro lado, que el Iveco Trakker ofrece la posibilidad de decantarse por varios tipos de suspensiones, parabólicas, semielípticas y neumáticas, a lo que hay que añadir barras estabilizadoras de especial diseño, conformando el conjunto unos trenes rodantes que ofr4ecen una gran estabilidad en toda condición de uso.

Otra de las señas de identidad del vehículo de obra de Iveco, es su porpuesta en cuento a sistema de seguridad, incluyendo ABS, EBL para optimizar la fuerzas de frenada en función de la carga, y ASR, entre otros dispositivos.